viernes, 26 de septiembre de 2008

No me cogeréis vivo


Nunca he sido conformista.
Ni cuando gano.
Nada te digo si me obligan a perder.
Llevo mucho tiempo pensando qué hacer si todo el tinglado se me desmorona... Y la decisión está tomada, en realidad siempre ha estado ahí -de por sí-: no pienso hacer NADA. Resistencia pasiva. Que los bancos se queden con mi nada. Yo me tiro al monte.
Alea jacta est.
No estoy dispuesto a trabajar para usureros. Sudar vuestros millones y no poder tomar ni una caña. Lo que yo he decidido hoy es que no me obliguen a vivir como ellos quieren. Malvivir.
Ahí os quedáis con mis deudas. La capacidad de decisión será siempre mía, lo siento.
No es decisión fácil. Me obligará a estar a salto de mata durante 15 años, que es lo que dura un embargo... pero así he vivido durante toda mi infancia, puedo vivir así toda mi madurez. Tendré que trabajar en negro, trapichear, vivir en okupas, en el pueblo o en casa de mis padres... me la suda. Nada mío.
Está meditado: lo que voy a ganar en un cálculo optimista me da lo justo para pagar casa, alquiler, comida y poco más. Valgo más que eso y no voy a seguir el juego: no pienso trabajar en un curro de mierda para llegar descojonado a casa y tener que comer macarrones con aceite. Y no poder salir ni hacer nada interesante. Y así durante 27 años.
Qué va.
Prefiero romper la baraja.

¿Y la oposición? Bien, gracias: nos han traicionado. Y no pienso enfrentarme a mi compañero por su capricho. Tal vez no en dinero, pero soy multimillonario en dignidad. Aún queda un rayo de sol, pero yo desconfío de los traidores.

viernes, 12 de septiembre de 2008

Miseria digital... (Pero si el Inem te quema...)


Buf, lo que me ha costado volver a escribir... ora por falta de ideas, ora por vacaciones, ora por el shock del paro y mi mal rollo posterior. Ora, ora... Ora ríe, ora llora.
Vuelvo con el fanatismo del converso, con ganas de que la sangre corra y rezume hasta los frenos de los caballos (qué visiones más dulces maneja San Juan Evangelista en su retiro en Patmos, todo un cachondo el tío). Y es que estoy hasta los cojones.

Antecedentes: me largan del curro y estoy estudiando a la espera de que convoquen plaza para mi puesto. Estudiando sin mucha fe, todo sea dicho. Y es que nunca me gustó salir por la puerta falsa para volver a entrar, menos aún cuando mi labor ha sido impecable. Puesto que sé que tengo que pasar un par de meses como poco en el paro, decido ir con mi Certificado de Empresa al Inem a pedir lo que es mío, ni más ni menos.

Hechos: después de pasar toda la mañana (y cuando digo toda es toda: de 9 a 14 h.), descubro, no sin cierto placer masoquista, que me toca la funcionaria hijaputa (dramatis personae: muy bajita -los hijoputas de manual siempre son bajitos-, ojisapo, pelo grasoso y corto al estilo de las matronas del Este, manos gordezuelas a juego con su rollizo y poco apetitoso cuerpo y voz de que no la folla nadie). Bueno, pues este ser me marea y remarea con que si vivo donde pido las notificaciones o donde estoy empadronado, que si vete tú a saber cuál será mi tesorería, que si, que si... Que si galgos o podencos. El caso es que este ser infrahumano casi me hace llorar de impotencia y me obliga a que le relate mi vida y milagros. Por fin me dice que "ya me avisarán si ha sido aceptada mi solicitud" (¿y por qué no iba a serlo, hijaputa, si llevo dos años y medio currando con un contrato, como atestigua el impecable Certificado de Empresa que te presento? -pienso yo, cuidando muy mucho de que no se me note en la cara-) y que "no podía decirme en lo que quedaría mi demanda en cuanto a la prestación que recibiría ni cuánto me duraría esta", algo FALSO, como demuestra que a mi compañero se lo dijeran en su oficina y a mí la otra vez que cobré el paro, y a todo el mundo conocido del uno al otro confín. Por fín me dice que "en un par de días podré consultar esto en la página del Inem" (¿cómo va a ser posible que lo consulte, oh, maravilla de maravillas, si hemos quedado hace un momento que no sabemos si cobraré o no?). Supongo que será por arte de birlibirloque, como funciona todo en esta puta Administración. País.

Resultado: pasados unos días, yo, como el gilipollas digital que soy, intento mirar en la página del Inem mi prestación. Y... vaya por Dios, no existo: los datos de mi D.C. (dígito de control de mi cuenta bancaria) son incorrectos, por lo que tienen mi cuenta mal y no sé dónde coño me van a pagar. Rediós, yo y el mundo digital. Soy un ser analógico, el último humano analógico en lucha contra las huestes digitales que todo lo arruinan. Sí, es un enemigo terrible, pero moriré con el honor y el estoicismo analógico que se esperan del último de mi raza. Que no se diga que perdí Granada sin defenderla. Y el caso que no me extraña lo que me ha pasado: soy un paria digital, una persona no grata digital, un desharrapado digital: se equivocan en mi historial médico, en el DNI, en mis papeles del paro, en las nóminas del curro, en mi dirección..., coño, que no me puedo registrar como cliente ni en el Plus... Vamos, en todo lo que se haga mediante un ordenador y requiera unos datos.

Ciencia ficción: yo, como el último analógico, persevero. Y vuelvo al Inem. Y vuelvo a perder toda la mañana. Y esta vez la funcionaria es buena gente y me da un certificado con la duración de mi prestación y lo que cobraré, después de reconocerme que no conoce nada del Imperio Digital del Inem. Durante un rato pienso que es una replicante analógica como yo y le hago los gestos secretos que me transmitieron los últimos partisanos analógicos. No responde al estímulo. Aún así, ya creo que está todo resuelto y regreso al hogar... Donde compruebo, a mi pesar, que mi DC vale tanto para el Inem como un céntimo de Zimbaue... ¿Y ahora qué? ¿Vuelvo el lunes a perder la mañana?. Lo que está claro es que con este estado de nervios digitales no puedo estudiar. Y tiene gracia, porque tengo todos los papeles del paro correctos, la bendición papal, y hasta el placet del embajador... pero sigo teniendo incorrecto mi DC para esta gentuza y la duda sobre si cobraré yo mi prestación o un tal Fermín de Pelayos de la Presa. Y así no puedo estudiar.

Seguiré informando (si no me da por irme a vivir al Inem, que ya lo tengo decorado con posters y todo del tiempo que paso allí).


martes, 22 de julio de 2008

Confieso que he bebido...


Me cuesta salir de cañas a diario... esto puede parecer una afirmación un poco tonta, pero es el síntoma más evidente a mis crapulescos ojos de que me hago mayor: acostarme tarde y ligeramente bebido me supone el drama de Edipo cuanto menos por la mañana.

Y cada vez más.

No te digo nada si me acuesto borracho como una rata... Buf, deseando estoy coger vacaciones... ¿Juerga y ver cosas?. Sí. ¿Dormir?. También –yo, que siempre dije que ya dormiría cuando estuviera muerto-. Sí, sin duda, algo en mí está cambiando.

Y la revolución es desde dentro, desde el estómago. Involución troskista-estomacal: si en un pasado no muy lejano digería piedras, ahora me entran ardores a la mínima (la mínima es a la décima caña o a la quinta copa). Me dice la gente que me ve con frecuencia que el problema de mi estómago no es tal, que el problema soy YO, que bebo mucho... Discrepo: el problema es que ya he bebido mucho. No bebo más que cualquier bebedor de mi edad y complexión, el problema es que lo llevo haciendo de forma impenitente desde los 16 años, a razón de una vomitona más o menos al mes... y eso no puede ser muy bueno, no señor. Y para qué vamos a hablar del tabaco o del marisco de CD...

Autodestrucción.

La última performance y el último bar están irremediable y absurdamente cerca.

Muy cerca de la parada de trenes al abismo -sólo regionales-.

sábado, 21 de junio de 2008

Hace un año...


Parece que fue ayer... / Parece que fue hace un siglo...
Fue hace un año.
Ése es el tiempo que lleva este blog funcionando.
Al principio surgió casi como terapia: inestimable consejo del Abuelo y de Maxi. Según ellos un blog era muy de soltero... y como yo me enfrentaba a esa nueva situación vital sin apenas asideros y empeñado en verlo todo negro mientras me imbuía en un cenagoso camino toxicológico necesitaba algo en lo que descargar mis mierdas y depositar mis ilusiones y esperanzas...
Y me ayudó. Vaya que si lo hizo.

Mi situación emocional, laboral, vital... han cambiado. Y para mejor. Esto no ha sido gracias al blog, claro... pero aquí ha estado siempre cuando necesité contar algo...
Y he descubierto que me gusta contar algo... e intentar hacerlo lo mejor posible.

También es cierto que mi musa es fangosa y normalmente si mi alma está limpia soy bastante incapaz de contar nada... de ahí los cambios de color del blog según mis estados de ánimo (aahhh, los estados de ánimo)... Y de ahí que me resulte más fácil escribir cosas malas: no todo ha sido malo en un año ni muchísimo menos... pero lo bueno no me resulta tan literario. Punto. Y raya.

miércoles, 11 de junio de 2008

Esta es vuestra policía, amigos socialistas (qué valientes son con sus porras)


Policía cargando.
Golpeando.
Maltratando.
¿A quién? A los de siempre: los pobres.
Pescadores, ganaderos, camioneros... sois pobres y ruidosos y os vamos a joder.
Que no falte el pescado en el mercado al que van a comprar los funcionarios bien (los únicos que ya van a poder comprar).

QUÉ ASCO DE PAÍS.
SOCIALISTAS DE SEGUNDA GENERACIÓN: SOIS "MIEMBRAS" DE UNA ESTIRPE DE MIERDA QUE SÓLO DEFIENDE LOS INTERESES DEL FUNCIONARIADO Y EL ARTISTEO.

UNICAMENTE HABÉIS VISTO OBREROS Y CURRANTES EN FOTOS.

PD: señora Sáenz-Díez, usted no tiene ni puta idea de lo que significa ser camionero, que vive en un piso cojonudo en la mejor zona de Madrid. Esos "empresarios" que hacen una "huelga patronal" pagan más impuestos que nadie y no pueden pagar los caprichos que cualquier bedel estatal medio analfabeto paga a sus hijos. Qué pena de periodismo, por Dios.

miércoles, 28 de mayo de 2008

Montero Glez, Peter Pan, Cuervos, Trotamúsicos... mi cuerpo va languideciendo


Cojonudo. Es un escritor cojonudo. Punto y final. No admito discusión a esto. Hasta hace poco no conocía a "Monterito" -que es como le llama Dragó-, pero entre varias alusiones a sus escritos en el programa de libros del escritor predilecto de los Def con Dos y alguna referencia a su obra y a su figura en la recopilación de artículos de Reverte Patente de corso (que le califica como "escritor maldito" y dice que "le encantaría tener la prosa de ese hijodeputa") me empezó a resultar una figura muy atractiva. Mi asesora literaria me regaló sus cuentos -Besos de fogueo- y la verdad... Me ha parecido impresionante. Escribe con las tripas el muy cabrón. Las espanzurra por todo el libro. Vacía en él sus intestinos... y lo hace de tal manera que crea cosas bonitas. Bang-Bang, a quemarropa, nada de hostias al aire. Es un cruce entre Roberto Iniesta y Lichis con un poco de Sabina y Camarón. Pero escribidor, que no musicador. Creo que su lectura es imprescindible. Un meteoro. No creo que se haga famoso para el gran público en su puta vida... da igual, leedlo. La gente que crea cosas bellas con sentimientos bajos, mugre, adicciones y miserias es poca y hay que respetarla. Picasso creó el Cubismo con mierda y sigue ahí, de por sí: cuando el malagueño entró en el Museo del Hombre en Trocadero lo que vio fue el arte de los pueblos salvajes -para el ojo occidental-... arte compuesto por elementos orgánicos que se descomponen, se pudren... y huelen. Picasso se fue de Trocadero. Poco después pintó Las señoritas de Avignon (1907), cuando aún sentía en su cabeza el aroma del metano... Montero Glez es puro metano. Inflamable.
Lo que no está tan claro es que Montero Glez haya leído a Lewis Carroll... Un día quedó con Alicia en un chat y la dejó plantada, le daba que era un poco estrecha. Nada se sabe sobre si conoce a Peter Pan. Ni a los Trotamúsicos. Sus cartapacios no guardan rastro de Nunca Jamás. Él sale poco del Barrio de las Injurias... y cuando sale es para ir a Zahara a la almadraba... o a alijar. Dicen que de vez en cuando sale a volar con los Cuervos, siempre entre las 6 y las 10 de la mañana -cuando les brilla el plumaje-. Estuvo con ellos, dicen las malas lenguas, sanfermineando un año y les contó muchas historias. Entre una sosa Wendy y una marchosa Campanilla elige la misma que tú. Que Peter Pan se quede con Wendy. Tal vez casta, tal vez pura. El problema es que Peter Pan no crece, pero enmohece. Y los cuervos cada vez que salen a volar se resfrían con el airecillo de la libertad, les entra sinusitis. Más kilómetros entre ala y ala que la mariposa monarca, eso es lo que les pasa. Los Trotamúsicos no dudan: ellos sí han subido al árbol más alto que tiene la alameda. Saben que a Wendy se le pasa el arroz y a Peter Pan le da hostias Garfio hasta en el cielo de la boca. Ellos no languidecen, pero ahora mismo están en crisálida. Esperando a la época de lluvias. Se juntan con los Cuervos y a veces comentan. Se han cansado de esperar a que Wendy deje al subnormal de Peter Pan (que, recordemos, no languidece: enmohece). El Barrio de las Injurias es país para viejos cuervos: no va mucho Peter por allí. Y cuando va le roban la cartera. Y paga todas las rondas.

viernes, 23 de mayo de 2008

Nos volveremos a encontrar después de casi cinco años... (Juez iluminado, usted no necesita dinero)


Parece que fue ayer... pero fue hace casi cinco años... Yo era tan viejo como ahora, pero con menos barba. Igual de joco. Igual de mala hostia. Menos dinero. Sabor aún en la boca de los cigarrillos Krüger, tabaco mitad negro y mitad rubio que sabía a C.O.U., a miseria y a ganas de escapar (ni idea de qué ni adónde). En esa época era un impenitente fumador de Gold Coast -sí, la historia de mi vida se puede seguir mediante mis marcas de tabaco y mis compañías de telefonía, como si eso fuera realmente a cambiar algo, pedazo de imbécil-. Ya era alto. Y pobre. Y golfo. Y me las sabía todas, menos las que me tenía que saber. Igualito que ahora.
Algunos no cambian, coño. No todo fluye y demás imaginería tonercista...

No llovía, diluviaba.
Hacía frío de cojones.
La Cubierta de Leganés me parecía que estaba más allá de donde nace el arcoiris... cuestión de perspectiva, supongo.

Fue genial.
Concierto inolvidable, compañía fantástica...
Congelación extrema. Aterido.
Abotargado de alcohol barato. Kalimotxo con Don Simón.

Ese día me di cuenta de que escuchaba a un escritor desgarrado y lleno de demonios. Y yo quería escribir como él.

Me juego el tipo mirándote a los ojos,
salgo corriendo a meterme en remojo.
Me has alterado poniéndote a mi lado,
yo que vivía tan feliz en un tejado.